Liverpool y Roma dan un partidazo en la semifinal del Champions League

Hay días donde el futbol se siente de manera diferente, dónde la pasión se desborda desde la previa y hoy fue uno, Liverpool recibió a la Roma en un majestuoso Anfield.

Como en cada partido sonó el famoso You’ll never Walk Alone seguido del himno de la Champions Legue y la piel se erizaba porque era el escenario perfecto, el que los amantes del futbol esperan.

El árbitro pitó, la semifinal de la Liga de Campeones estaba en marcha, Liverpool vs Roma, y desde los primeros minutos se notó que ninguno de los equipos especularía ya que los tiros al arco aparecerían poniendo nervioso tanto a italianos como ingleses.

La Roma buscaba con tiros fuera del área y en una ocasión el arquero Karius pudo salir sin problemas pero en otra oportunidad, Kolarov logró sacar un disparo que se estrelló en el travesaño logrando silenciar Anfield por unos segundos.

Los minutos corrían y poco a poco la delantera de Liverpool iba apareciendo, Mané voló un balón y Allison pudo sacar un disparo de Salah, aunque al 35 de tiempo del tiempo corrido el “Faraón” ya no perdonaría y marcaría un gol de antología.

Parecía que el primer tiempo no dejaría más emociones y el 1-0 era todo lo que veríamos pero una vez más el mejor jugador del Primer League sería protagonista y haría su doblete y así, la ventaja de Liverpool se ampliaría.

En el segundo tiempo la intensidad no cesaría, los “Reds” buscarían más goles, y lo lograrían vía Sadio Mané y con 56 minutos en el reloj, Anfield volvía a explotar y así un poco de tranquilidad se percibía en Liverpool.

Aunque todos pensaban que el partido estaba definido, los dirigidos por Klopp no se quedarían satisfechos y los goles seguirían cayendo, y el que aparecería sería Roberto Firmino con dos anotaciones, al 61 y 68 respectivamente, parecía que la Roma estaba muerta.

Pero en el futbol nunca se puede decir nada hasta que  suene el silbatazo final y en Roma lo han demostrado. El bosnio Edin Dzeko recortaría distancias y la esperanza renacía.

Con cinco minutos por jugar el árbitro pitaría un penal en contra de Liverpool por una mano de Milner y Diego Perotti lo hacía efectivo, para pasar de tener que anotar seis goles en la vuelta a solamente necesitar tres para conseguir el pase.

Nos espera un segundo capítulo espectacular, las emociones se sentirán la Roma no se rendirá y el Liverpool buscará ese pase a la final, así que por ningún motivo hagan planes para el próximo miércoles.