Ningún partido como El Clásico

Ante un escenario esplendoroso, Barcelona y Real Madrid nos regalaron uno de los mejores partidos de la temporada y de los últimos años entre ambos clubes, mostrando que aunque La Liga este ganada, El Clásico es un partido que se juega a muerte y que se pelea desde el inicio hasta el pitazo final.

Con dos equipos que llegaban con realidades muy diferentes, Barcelona y Real Madrid nos regalaron un tremendo partido que emocionó a todos los amantes del futbol sin importar los colores y donde eso sí, el arbitraje intervino en el marcador para finalizar con un vibrante 2-2.

El partido arrancó con un cuadro culé mejor en el campo y que se fue muy rápido al frente en el marcador con el gol de Luis Suárez a los 10 minutos, luego de un balón recuperado en medio campo que finalizó con el uruguayo impactándolo con la espinilla para cruzar a Navas.

Sin embrago, poco le duraría la ventaja a los locales, ya que 4 minutos después llegaría el empate madridista de la mano de Cristiano Ronaldo, quien luego de una serie de pases elevados en el área del Barcelona, empujó el balón para la igualdad en el que sufrió un golpe con Pique que al final le costaría su salida del campo.

Con el pasar de los minutos, Real Madrid controló el balón y el juego en su mayoría, a pesar de ello, ambos equipos tuvieron sus llegadas de peligro haciendo figuras tanto a Ter Steger como a Keylor Navas, sin embargo ninguno logró concretar alguna llegada por lo que parecía que la primera parte finalizaría sin mayor novedad, pero en el tiempo agregado y tras un aparente manotazo sobre Marcelo, Sergi Roberto se fue expulsado del juego dejando a su equipo con un hombre menos por 45 minutos.

Para la segunda parte y con mayoría numérica, el cuadro blanco se apoderó del balón y del juego pero la ventaja la volvería a tomar el equipo de Barcelona con el siempre efectivo Lionel Messi, quien aprovechó un pase de Suárez para poseer el esférico pegado al poste y superando así al portero del cuadro blanco.

Con el pasar de los minutos, los campeones fueron metiéndose poco a poco en su campo por la insistencia de los blancos quienes buscaban con fiereza el tanto del empate y que lograrían al minuto 72 con un golazo de Gareth Bale quien golpeó la pelota desde fuera del área y la puso pegada al poste del arco de Ter Stegen para el 2-2 que a la poste sería el resultado definitivo.

A pesar del gran partido de ambos equipos, el arbitraje influyó en el desarrollo del mismo, perdonando tarjetas a diferente jugadores y en especial a Bale quien pudo salir expulsado en diferentes etapas del juego, otra acción errónea del silbante ocurrió en el segundo gol culé, cuando Luis Suárez disputaba en balón con Casemiro y el uruguayo lo pateó para sacarlo de equilibrio y servir para Messi en un gol que debió ser anulado.

Pero la jugada más polémica ocurrió en el minuto 75 cuando Jordi Alba dio una clara patada a Marcelo en lo que era un penal muy claro y que el colegiado no quiso marcar a pesar de su buen posicionamiento.

A pesar de todo esto, el encuentro fue espectacular y lleno de emociones, por lo que mantuvo a muchos aficionados alrededor del mundo al borde del asiento y dejó al Barcelona a dos jornadas de finalizar el campeonato sin derrota y con 87 puntos por 72 del cuadro blanco quien en 20 días estará buscado el tricampeonato de la UEFA Champions League.

Por: César Aguilar.