ROMA: o México no sabe ver Cine

La primera escena es para resumir, fantástica; los azulejos en primer plano con el ruido de fondo, de repente, el agua cristalina con jabón nos muestra el cielo de México donde un avión arrasa las nubes creando una atmósfera de lo ocupada que es la Ciudad, tanto en la tierra como en el cielo, casi como de ensueño, nunca antes había visto una toma tan hermosa.

El director Alfonso Cuarón nos presenta Roma, una crónica de una mujer indígena cuya ocupación es ser la criada de una clase media en nuestro país durante los años setenta, que con seguridad se puede decir, fueron los meses más turbulentos en la vida de Cleo, quien en realidad fuera la inspiración de la película, ya que este filme autobiográfico del cineasta retrata los momentos que marcaron su infancia y por lo tanto, a su familia.

Existen dos punto de vista en el filme, el personaje de Cleo viendo su mundo transformado por un embarazo no deseado y el rompimiento de la relación de sus patrones, vista desde la madre de la familia, la madre biológica y la madre sustituta que son el centro de la narración.

Y son estas dos perspectivas de la cinta, tal vez una vista neutra de parte del director, que dejan cierto vacío en el filme ya que deja la narración a la mitad, no profundiza de manera central las emociones más profundas de ambos personajes; de parte de los padres muestra la vida de la clase media alta, con familiares gringos que disfrutan del buen vino y música contemporánea mientras que el contraste, de la clase baja, es bajar hasta lo más profundo y alejado de ellos para no ser vistos y así poder celebrar el año nuevo.

A pesar de ambos puntos de vista, el personaje principal sigue siendo Cleo, la cámara la sigue a todos lados y a los demás los ve desde su perspectiva y la de los niños, discusiones a puerta cerrada, un padre ausente que dice que regresará y nunca lo hace, vemos a la madre llorar, podemos inferir qué sucede pero nunca una respuesta.

Estamos a oscuras como el personaje, mostrándonos una inocencia adulta, y es esta inocencia de la criada agachada, que quiere pertenecer a la familia y de inmediato es restituida como a lo que fue contratada y después es abrazada como una madre sustituta.

Mientras que con la gente de su mismo color de piel es rechazada, un hombre que se enamoró y al enterarse de su embarazo la humilla y le advierte de violencia si lo menciona de nuevo, tan solo en la fiesta de fin de año donde pareciera que al fin está con su gente, y, aunque por error golpeada, pero aún, podemos sentir en Cleo la incomodidad de estar ahí, porque como lo es la película, Cleo se queda entre ambos lados, la vida de los acaudalados y las vida de los de abajo.

A la vez, se muestra un magnífico contraste entre su filme anterior, Niños del Hombre y Roma, donde en el nacimiento de la primera, es esperanzador un llanto que detiene ejércitos completos y llama a la vida eterna, mientras que en Roma, es un desgarro completo.

Una demostración de que Cleo no debe tener hijos propios, un doloroso recuerdo que ella existe para cuidar los hijos de los demás, no lo suyos, demostrado aún más cuando arriesga su vida para salvar a dos de los niños que estaban a punto de ahogarse, lo que una madre haría, y no porque ese era su trabajo sino porque los ama, los ama más que su vida.

En cambio, lo que yo veo como un corazón roto, un rechazo total de quién es en verdad, al ver a su amante apuntarle con un arma mientras “El Halconazo” sucedía a su alrededor, la destroza por completo, le quita su oportunidad de ser madre.

El personaje de Cleo se transforma en la madre sustituta de Cuarón en su infancia y la de nosotros durante el filme, el personaje estelarizado por Yalitza Aparicio nos da un pequeño vistazo de una madre que no es madre, de una criada que es parte de la familia.

Al buscar información sobre la cinta y su aceptación entre la audiencia, me encuentro con un peculiar rechazo ante ella, quejas y no opiniones, se ve más el desinterés por compartir una opinión y solo quejarse por una película solo porque está de moda.

En realidad no importa que no te gustó, es muy difícil que una cinta sea universal, pero son plañidos incesantes de que es muy larga o que comienza tarde, el cine independiente para eso es, para experimentar con las tomas, para tener la disposición de filmar las tomas el tiempo que lleve, porque como audiencia debemos de darle paciencia a estas cintas porque siempre hay una razón.

Entonces ¿por qué tanto alboroto?, ¿porque tiene el nombre de Cuarón en ella?, ¿por qué es distribuida por Netflix?, ¿por qué nadie habló de Heli cuando se estrenó? Y eso que ganó en el Festival de Cannes como mejor director, qué tal de El Hombre Más Buscado (o Gangster Mexicano) con muy buenos efectos, con increíbles escenas de acción bien filmadas y les tomó años ser estrenada en cines después de haber sido terminada, La Jaula de Oro, Güeros, películas que no tienen mucho, máximo de tres a cinco años de ser estrenadas.

Uno de los problemas aquí es que la gente esperaba un Amanecer Rojo, en vez de una crónica de una sirvienta, esperaba ver Gravedad con escenas más “movidas” y las escenas más rápidas, pero lo que no entienden, es que el filme fue diseñado de esa forma, para crear una atmósfera de recuerdo.

Estoy de acuerdo en que el filme pueda ser un poco clasista, pero no puede profundizar en ella porque todo es narrado como si la audiencia fuera uno de los niños, vemos a una mujer que la tratamos como madre, o más bien una mascota, y a otra, nuestra madre biológica que nos pega, nos regaña y no nos dice lo que está pasando, lo vemos a la mitad como a las dos perspectivas en el filme.

Pero, ¿por qué nadie se queja de Nosotros los Nobles o Club de Cuervos? Donde vigorizan y enaltecen la vida del Mirrey rico y austero sin consecuencia alguna a sus acciones, mientras que al presentar la fiestas de la gente pobre, son peligrosas, llenas de basura y con un montón de perros callejeros, pues lamento decirles que así son, yo vivo en lugares así, y la gente que se queja que es clasista, lo hace porque siente culpa de sus privilegios y quieren quedar bien con su conciencia.

Refunfuñan que la criada no se queja y tiene que quedarse con la cabeza agachada, pues así son, si se quejan las despiden, así es la vida de mucha gente que trabaja en eso, yo he trabajado de eso, y en ese tipo de trabajo muchas veces te aguantas y te callas porque se necesita el dinero, o te quejas y a ver qué comes en la semana, y así ha sido siempre en muchos lados en muchos trabajos.

Si ves que una película está en blanco y negro y ya te dio flojera verla, no importa, no la veas, luego no te estés quejando que el cine mexicano de esta época en 15 años sea conocido como el cine Mirrey, cine de Godínez o peor aún, el cine de Manolo Caro (líbranos Dios).

Por: Marco Gallardo.