A Night Like This: The Cure en el Foro Sol

 

Hay momentos en los que la vida nos hace ser personas diferentes, cambiamos dependiendo de nuestras experiencias; pero cuando esto pasa gracias a un concierto de The Cure, es todavía mejor

La velada de ayer era fría, tan fría que el viento soplaba como si fuera el fin del mundo, pero eso no importaba, todos sonreíamos porque sabíamos que en algún momento la voz de Robert Smith nos transportaría al cálido lugar a donde pertenecemos, a lo que somos, a las fotos que están en nuestra mente y que, con tan solo escuchar el ritmo de una canción, podemos desempolvar.

Una noche como esta hace que cualquiera estalle de felicidad en forma de lágrimas. Los momentos especiales estaban empezando y las letras que nos marcaron por varios años estaban haciendo de las suyas una vez más. The Cure es de esas bandas que te hacen sentir completo otra vez: ayer fuimos jóvenes de nuevo, recordando cuando los escuchamos por primera vez; sin importar qué palabras se digan, siempre los vamos a amar.

Sin darnos cuenta la música puede controlar nuestras emociones, nos lleva como si fuera una montaña rusa que deja atrás todo lo malo de la vida y que necesitamos para sentirnos bien, tan bien que a veces no logramos saber si estamos en el mundo real o si solamente es un puto sueño del que no queremos despertar.

Durante casi tres horas unos músicos de más de 60 años lograron hacer que olvidáramos lo perdidos que estamos en este bosque llamado vida, donde corremos a la nada esperando tener todo, condenados a repetirlo por el resto nuestros días again and again again and again a gain and again again and again again and again again and again again and again again and again again and again again and again again and again again

Nuestros corazones son tan frágiles como el cristal, pero cuando se rompen no necesariamente es malo porque nos volvemos a conocer y, en algún momento, estaremos listos para empezar de nuevo Songs about happiness murmured in dreams, when we both of us knew how the end always is. How the end always is.

Sin importar el día que vivamos sabemos que hay uno en especial en el que todo cambia y el amor nace, y nace porque estás cerca de alguien especial; es cuando te das cuenta que estás atrapado en la telaraña que siempre quisiste evitar.

Aunque ayer fuimos los niños que no lloran, hoy sabemos que la realidad es otra y que tenemos una hora especificada para seguir con nuestra rutina que de a poco nos convierte en el extranjero que no sabe si está vivo o muerto.

 

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